Archivo para julio 2009
Leche: Ni Recomendada Ni Necesaria
Leche: Ni Recomendada Ni Necesaria
http://www.geocities.com/vegania/noleche/pcrm-milk.html
(Comité de Médicos para una Medicina Responsable)
Traducido de http://www.pcrm.org/health/Info_on_Veg_Diets/milk.html]
Un sustancial grupo de evidencias científicas suscita inquietudes sobre los riesgos de salud de los derivados de la leche de vaca. Estos problemas se relacionan con las proteínas, el azúcar, la grasa y los contaminantes que contienen los lácteos, y que la leche entera de vaca no es adecuada para la nutrición infantil.
Los riesgos de salud derivados del consumo de leche son máximos para los bebés menores de un año, en quienes la leche entera de vaca puede contribuir a deficiencias de diversos nutrientes, como hierro, ácidos grasos esenciales y vitamina E. La Academia Americana de Pediatría [1] recomienda que los bebés menores de un año no reciban leche entera de vaca.
Los productos derivados de la leche de vaca son muy bajos en hierro [2], contienen sólo un décimo de miligramo (mg) por cada ración de 8 onzas. Para obtener la Cantidad Diaria Recomendada en los EE.UU. de 15 mg de hierro, un bebé debería tomar más de 31 cuartos de galón (1,136 l) de leche al día. La leche puede también provocar hemorragias en el tracto intestinal, que, con el tiempo, reducen las reservas de hierro del organismo. Los investigadores especulan que estas hemorragias pueden ser una reacción a las proteínas presentes en la leche [3]. La pasteurización no elimina el problema. Unos investigadores de la Universidad de Iowa publicaron recientemente en la Revista de Pediatría que “en una gran proporción de bebés, el consumo de leche de vaca provoca un aumento sustancial de la pérdida de hemoglobina. Algunos bebés son primorosamente sensibles a la leche de vaca y pueden perder grandes cantidades de sangre”.[3]
Aunque la preocupación es mayor para los niños en su primer año de vida, también hay inquietudes relacionadas con el consumo de leche en niños más mayores y algunos problemas asociados con fórmulas a base de leche de vaca.
Las Proteínas de la Leche y la Diabetes
Diversos informes relacionan la diabetes dependiente de insulina con una proteína específica de los productos lácteos. Este tipo de diabetes normalmente empieza en la niñez. Es una causa destacada de ceguera y contribuye a enfermedades cardíacas, daños renales, y amputaciones debidas a una circulación pobre.
Estudios realizados en distintos países muestran una fuerte correlación entre el uso de productos lácteos y la incidencia de diabetes [4]. Un informe reciente del New England Journal of Medicine [5] reafirma sustancialmente la antigua teoría de que las proteínas de la leche de vaca estimulan la producción de anticuerpos [6] que, a su vez, destruyen las células productoras de insulina del páncreas [7]. En el nuevo informe, investigadores de Canadá y Finlandia encontraron mayores niveles de anticuerpos de un fragmento específico de una proteína de la leche de vaca, llamada albúmina del suero bovino, en el 100% de los 142 niños diabéticos que estudiaron en el momento de diagnosticarles la enfermedad. Los niños no diabéticos puede que posean tales anticuerpos, pero a niveles muy inferiores. La evidencia sugiere que la combinación de una predisposición genética y la exposición a la leche de vaca es la principal causa de la forma infantil de diabetes, aunque no hay modo de determinar qué niños están genéticamente predispuestos. Los anticuerpos pueden formarse aparentemente en respuesta a cantidad incluso pequeñas de productos lácteos, incluidas las fórmulas infantiles.
La destrucción de las células pancreáticas sucede gradualmente, especialmente tras las infecciones, que hacen que las proteínas celulares queden expuestas a los daños de los anticuerpos. La diabetes se hace patente cuando del 80 al 90 % de las células beta productoras de insulina quedan destruidas.
Las proteínas de la leche también se encuentran entre las causas más frecuentes de alergias alimentarias. A menudo, la causa de los síntomas no es identificada durante importantes períodos de tiempo.
El Azúcar de la Leche y los Problemas de Salud
Muchas personas, particularmente los de ascendencia asiática o africana, son incapaces de digerir el azúcar de la leche, la lactosa. El resultado es diarreas y gases. Para los que pueden digerir la lactosa, sus componentes son dos azúcares simples: glucosa y galactosa. La galactosa ha sido relacionada con el cáncer de ovario [8] y las cataratas [9,10]. Los bebés lactantes poseen enzimas activos que descomponen la galactosa. Con la edad, muchos de nosotros perdemos esta capacidad.
Contenido Graso
La leche entera, el queso, la nata, la mantequilla, los helados, la crema agria y el resto de productos lácteos aparte de los desnatados contienen cantidades importantes de grasas saturadas, así como colesterol, contribuyendo a enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Los primeros indicios de la enfermedad cardíaca han sido documentados en adolescentes americanos. Aunque los niños necesitan cierta cantidad de grasa en la dieta, no existe ninguna necesidad nutricional de grasa láctea. Al contrario, la leche de vaca es rica en grasas saturadas, pero pobre en el ácido graso esencial ácido linoleico.
Contaminantes
La leche contiene contaminantes frecuentes, desde pesticidas a medicamentos. Se ha observado que alrededor de un tercio de los productos lácteos están contaminados con indicios de antibióticos. El contenido de vitamina D de la leche ha sido mal regulado. Recientes pruebas sobre 42 muestras de leche encontraron que sólo el 12% estaban entre el rango esperado de contenido de vitamina D. Las pruebas sobre 10 muestras de leches infantiles revelaron que 7 contenían más del doble de vitamina D que la cantidad indicada en la etiqueta, y una de ellas tenía más de 4 veces dicha cantidad [11]. La vitamina D es tóxica en sobredosis [12].
Osteoporosis
Los lácteos ofrecen un falso sentimiento de seguridad para aquellos preocupados por la osteoporosis. En los países donde los lácteos no se consumen comúnmente, existe en realidad menos osteoporosis que en los EE.UU. Los estudios han mostrado poco efecto de los lácteos sobre la osteoporosis [13]. El Estudio de Salud de Enfermeras de Harvard siguió a 78.000 mujeres durante un período de 12 años y concluyó que la leche no protege contra las fracturas óseas. En efecto, quienes tomaban tres vasos diarios de leche presentaron más fracturas que quienes raramente bebían leche [14].
Hay muchas fuentes buenas de calcio. La col rizada, el brécol, y otras hortalizas de hojas verdes contienen calcio de fácil absorción para el organismo. Un informe reciente de la Revista Americana de Nutrición Clínica mostró que la absorbibilidad de calcio era en realidad mayor para la col rizada que para la leche, y concluyó que “las verduras tales como la col rizada pueden ser consideradas al menos tan buenas como la leche en términos de absorbibilidad de calcio” [15]. Las legumbres también son ricas en calcio. El zumo de naranja enriquecido proporciona grandes cantidades de calcio en forma apetitosa [16].
El calcio es sólo uno de los muchos factores que afectan al hueso. Otros factores son las hormonas, el fósforo, el boro, el ejercicio, el tabaco, el alcohol y los medicamentos [17-20]. Las proteínas son también importantes en el equilibrio cálcico. Las dietas ricas en proteínas, particularmente proteínas animales, fomentan la pérdida de calcio [21-23].
Recomendaciones
No existe ninguna necesidad nutricional de productos lácteos, y hay serios problemas que pueden acarrear sus proteínas, azúcar, grasa y contaminantes. Por consiguiente, ofrecemos las siguientes recomendaciones:
La lactancia materna es el método preferente para la alimentación infantil. Como recomienda la Academia Americana de Pediatría, no debería darse leche entera de vaca a los bebés menores de un año.
Los padres deberían estar alerta sobre los riesgos potenciales para sus hijos derivados del consumo de leche de vaca.
La leche de vaca no debería ser obligatoria o recomendada en las pautas gubernamentales.
Los programas del gobierno, tales como los de comidas escolares, deberían ser consecuentes con estas recomendaciones.
Referencias
1. American Academy of Pediatrics, Committee on Nutrition. The use of whole cow’s milk in infancy. Pediatrics 1992;89:1105-9.
2. Pennington JAT, Church HN. Food values of portions commonly used. New York, Harper and Row, 1989.
3. Ziegler EE, Fomon SJ, Nelson SE, et al. Cow milk feeding in infancy: further observations on blood loss from the gastrointestinal tract. J Pediatr 1990;116:11-8.
4. Scott FW. Cow milk and insulin-dependent diabetes mellitus: is there a relationship? Am J CLin Nutr 1990;51:489-91.
5. Karjalainen J, Martin JM, Knip M, et al. A bovine albumin peptide as a possible trigger of insulin-dependent diabetes mellitus. N Engl J Med 1992;327:302-7.
6. Roberton DM, Paganelli R, Dinwiddie R, Levinsky RJ. Milk antigen absorption in the preterm and term neonate. Arch Dis Child 1982;57:369-72.
7. Bruining GJ, Molenaar J, Tuk CW, Lindeman J, Bruining HA, Marner B. Clinical time-course and characteristics of islet cell cytoplasmatic antibodies in childhood diabetes. Diabetologia 1984;26:24-29.
8. Cramer DW, Willett WC, Bell DA, et al. Galactose consumption and metabolism in relation to the risk of ovarian cancer. Lancet 1989;2:66-71.
9. Simoons FJ. A geographic approach to senile cataracts: possible links with milk consumption, lactase activity, and galactose metabolism. Digestive Diseases and Sciences 1982;27:257-64.
10. Couet C, Jan P, Debry G. Lactose and cataract in humans: a review. J Am Coll Nutr 1991;10:79-86.
11. Holick MF, Shao Q, Liu WW, Chen TC. The vitamin D content of fortified milk and infant formula. New Engl J Med 1992;326:1178-81.
12. Jacobus CH, Holick MF, Shao Q, et al. Hypervitaminosis D associated with drinking milk. New Engl J Med 1992;326:1173-7.
13. Riggs BL, Wahner HW, Melton J, Richelson LS, Judd HL, O’Fallon M. Dietary calcium intake and rates on bone loss in women. J Clin Invest 1987;80:979-82.
14. Feskanich D, Willett WC, Stampfer MJ, Colditz GA. Milk, dietary calcium, and bone fractures in women: a 12-year prospective study. Am J Publ Health 1997;87:992-7.
15. Heaney RP, Weaver CM. Calcium absorption from kale. Am J Clin Nutr 1990;51:656-7.
16. Nicar MJ, Pak CYC. Calcium bioavailability from calcium carbonate and calcium citrate. J Clin Endocrinol Metab 1985;61:391-3.
17. Dawson-Hughes B. Calcium supplementation and bone loss: a review of controlled clinical trials. Am J Clin Nutr 1991;54:274S-80S.
18. Mazess RB, Barden HS. Bone density in premenopausal women: effects of age, dietary intake, physical activity, smoking, and birth control pills. Am J Clin Nutr 1991;53:132-42.
19. Nelson ME, Fisher EC, Dilmanian FA, Dallal GE, Evans WJ. A 1-y walking program and increased dietary calcium in postmenopausal women: efect on bone. Am J Clin Nutr 1991;53:1304-11.
20. Nielsen FH, Hunt CD, Mullen LM, Hunt JR. Effect of dietary boron on mineral, estrogen, and testosterone metabolism in postmenopausal women. FASEB J 1987;1:394-7.
21. Zemel MB. Role of the sulfur-containing amino acids in protein-induced hypercalciuria in men. J Nutr 1981;111:545.
22. Hegsted M. Urinary calcium and calcium balance in young men as affected by level of protein and phosphorus intake. J Nutr 1981;111:553.
23. Marsh AG, Sanchez TV, Mickelsen O, Keiser J, Mayor G. Cortical bone density of adult lacto-ovo-vegetarian and omnivorous women. J Am Dietetic Asso 1980;76:148-51.
Carquinyolis de Espelta y Mijo sin Azúcar

Carquinyolis de almendra, mijo y harina de espelta.
Esta receta es una variante de la típica de la gastronomía catalana, aunque se encuentran similares por todo el Mediterráneo. Las nuestras son una versión 100% vegetal, de espelta y sin azúcar porque hemos usado como único endulzante el sirope de agave. Es posible convertir esta receta en apta para celíacos cambiando la harina de espelta por una sin gluten de las que encontramos en el mercado.
Ingredientes
180 gramos de harina integral de espelta
100 gramos de mijo
100 gramos de almendras crudas con su piel y sin cáscara
6o gramos de aceite de girasol
40 gramos de bebida de soja, o simplemente de agua
60 gramos de sirope de agave
una cucharada de levadura tipo Royal
la ralladura de un limón
vainilla o canela al gusto
Elaboración
Mezclar todos los ingredientes, amasarlos formando un pan alargado con una hendidura en medio. Cocer esta pieza entera durante 20 minutos a 180 grados. Sacar del horno, dejamos enfriar y lo cortamos en rodajas de centímetro y medio. Volvemos a meterlas al horno para secarlas durante unos 10 minutos más. El resultado es una galleta crocante y muy sabrosa, sin productos animales ni azúcar.
Yuca Frita

Yuca Frita
Ingredientes
1 pieza de yuca
aceite de girasol para freir
sal para espolvorear
Elaboración
Pelamos la yuca, la cortamos en rodajas gordas de 4 centímetros y la hervimos durante 10 minutos en agua que la cubra.
Apartamos y una vez fría le quitamos la fibra dura del centro, la troceamos en gruesos bastones y la freímos en abundante aceite caliente de girasol hasta que esté dorada. Espolvoreamos con sal. Sirve muy bien como acompañamiento en pequeñas porciones con arroces y verduras , tofu salteado, con plátanos macho, etc
Coca de Espelta y Verduras

Coca de Verduras
Es una versión vegana de la coca valenciana de vegetales.
Ingredientes
Para la masa
500 gramos de harina de espelta integral
300 gramos de agua sin cloro
30 gramos de aceite de oliva virgen
10 gramos de levadura fresca de panadero
media cucharadita de sal
Para el relleno
1 calabacín grande
1 pimiento rojo de asar
2 puerros
1 chorrito de aceite de oliva virgen para regar por encima
sal y pimienta negra
Elaboración
Primero hacemos una bola de fermento con 60 gramos de agua, 100 gramos de harina y la levadura panadera, esperamos a que triplique. Añadimos el resto de ingredientes y amasamos suavemente, dejamos reposar en bola durante unos 40 minutos. Mientras cortamos en láminas los calabacines y los puerros y los pimientos en taquitos, reservamos.
Extendemos la masa al estilo de una pizza. Distribuimos por encima los vegetales crudos, salpimentamos y regamos con aceite de oliva. Dejamos reposar 20 minutos en la encimera antes de introducirla en horno caliente a 220 grados durante unos 40 minutos.
¿Puede el Amor por los Animales Sustituir a los Betabloqueantes?
¿Puede el amor por los animales sustituir a los betabloqueantes?
de Schweizerische Vereinigung für Vegetarismus (SVV)
en http://www.ivu.org/spanish/trans/svv-amor.html
Hansel adoptado por nosotros siendo un bebé que llevaban a la perrera
Una reciente encuesta realizada por la Asociación Estadounidense de Hospitales Veterinarios reveló que el 57 por ciento de los dueños de animales preferirían la compañía de su mascota en una isla desierta a la de cualquier humano. Aunque ya sabíamos que el entusiasmo y la entrega incondicional de nuestros cuadrúpedos nos hacen felices a los humanos, es ahora cuando se van demostrando poco a poco cuáles son los poderosos beneficios para la salud que realmente nos aportan: algunas compañías de seguros estadounidenses ofrecen incluso primas más bajas a los dueños de animales.
El doctor Edward T. Creagan, oncólogo de la afamada Clínica Mayo de Rochester, comprobó el efecto positivo de los animales domésticos en los más diversos problemas de salud. Así, un estudio realizado en abril de 1999 reveló que los pacientes de sida que disfrutan de la compañía de animales son menos propensos a sufrir depresiones. Además, las pruebas realizadas a dueños de animales muestran unos mejores valores de colesterol y presión sanguínea, por lo que se reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En caso de haber sufrido ya un percance, las probabilidades de sobrevivir incluso tras un infarto de miocardio son por lo general mayores para los propietarios de animales, y los enfermos graves pueden recobrar con mayor facilidad la energía necesaria para su recuperación cuando les refuerza el ansia de volver a ver a su querido animal.
El Dr. Creagan se ha acostumbrado incluso a anotar los nombres de los correspondientes animales domésticos en el historial médico de los enfermos, con el fin de tranquilizar a sus asustados pacientes en la siguiente consulta de tratamiento del cáncer conversando acerca de su mascota favorita: ”Por cierto, ¿qué tal está Tobby…?”
¿Cómo se pueden explicar estas interacciones sorprendentemente intensas y de gran alcance? ¿Cómo es posible que los animales nos proporcionen tanta energía? ¿Comprenderemos algún día la verdadera grandeza de nuestros compañeros no humanos y aprenderemos por fin a respetarlos más?
Fuente: Yahoo / Internet
Herma Brockmann
Para los defensores de los animales, evidentemente sólo entran en consideración los animales adoptados, todos los demás (de criadores) aumentarían el sufrimiento de los animales.

Gretel, hermana de Hansel.
Trenzas: Brioche Vegana de Espelta sin Azúcar

Brioche
Ingredientes
Para la esponja de fermento
100 gramos de harina integral de espelta
60 gramos de agua filtrada
10 gramos de levadura panadera fresca
Para el resto de la masa
200 gramos de harina de espelta integral
250 gramos de harina de espelta blanca
100 gramos de agua filtrada
150 gramos de bebida de soja
60 gramos de aceite de girasol biológico
80 gramos de sirope de agave
1 vaina de vainilla
dos puñados de pasas
media cucharadita de sal marina
nata vegetal para pintar las trenzas antes de meterlas en el horno
Elaboración
Primero hacemos una bola con los ingredientes de la esponja y dejamos reposar hasta que triplique su volumen dentro de un bol tapado con un paño de cocina.
Una vez la esponja en su punto óptimo la añadimos al resto de ingredientes, menos las pasas y la vaina de vainilla, y amasamos suavemente hasta conseguir una bola blanda que no pegue en los dedos y cuyos ingredientes estén perfectamente integrados. Partimos a lo largo la vaina de vainilla y sacamos su interior, añadimos a la masa y seguimos amasando. Dejamos reposar formando una bola, durante 3 horas en el frigorífico, en una ensaladera grande y profunda, tapado con un plato llano. Transcurrido el tiempo de la fermentación en frío dejamos atemperarse el recipiente con la masa en la encimera de la cocina durante 50 minutos más sin tocarlo. Dividimos la masa en dos partes iguales, en una de ellas integramos las pasas, pueden ponerse pasas en las dos u otro tipo de fruta, o nada en ninguna. Dividimos cada bola en tres partes, las alargamos, torneamos y trenzamos. Dejamos reposar nuestras brioches en la placa que irá al horno, tapadas con un paño durante 50 minutos más, al abrigo de corrientes y en ambiente cálido. Calentamos el horno a 220 grados. Pintamos generosamente las trenzas con la nata vegetal e introducimos en le horno durante unos 40 minutos o hasta que estén doradas.
Tomates Secados al Sol
Ingredientes
2 kilos de tomates pera ecológicos
sal para espolvorearlos
Elaboración
Cortamos por la mitad los tomates que estarán bien limpios y secos, espolvoreamos con sal marina sin refinar y ponemos al sol. Suelen estar listos en unos 4 días. Por la noche guardar en casa.
Día 1:

Día 2:

Día 3:

Día 4:

Piensa Como Una Montaña
Piensa Como Una Montaña
http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=823
Antropocentrismo o chauvinismo humano – la idea que los seres humanos son la cumbre de la creación, el origen de todos los valores, la medida de todas las cosas – está profundamente absorbida en nuestra cultura y conocimiento.
“Y el temor de ti y el terror de ti estará sobre toda bestia de la tierra,
y sobre toda ave del aire, y sobre todo lo que se mueve sobre la tierra,
y sobre todos los peces del mar; en tus manos son librados”. (Génesis 9:2)
Cuando los humanos finalmente comienzan a ver a través de las capas de su antropocéntrica autoestima comienza a tener lugar un profundo cambio en sus consciencias. Algunas veces el resultado ha sido nominado como “ecología profunda”, un término acuñado por el filósofo y eco-activista noruego Arne Naess.
Cuando abrazamos este punto de vista, la alienación disminuye. El humano deja de ser un extraño, un ser aparte. La humanidad es entonces reconocida meramente como el más reciente estado de nuestra existencia, y en la medida en que dejamos de identificarnos exclusivamente con este capítulo de nuestra evolución, comenzamos a tomar contacto con nosotros como mamíferos, como vertebrados, como una especie sólo recientemente emergida del bosque lluvioso. A medida que la niebla de la amnesia se dispersa, hay una transformación en nuestra relación con las otras especies y en nuestro compromiso por cuidar de ellas.
Lo que aquí se describe no debería ser visto como puramente intelectual. El intelecto es un punto de entrada al proceso delineado y el más fácil para comunicarlo. Para alguna gente, sin embargo, este cambio de perspectiva resulta de accciones en representación de la Madre Tierra.
“Yo estoy protegiendo el bosque lluvioso” se transforma en “Yo soy parte del bosque y me estoy protegiendo a mí mismo. Soy esa parte del bosque lluvioso recientemente emergida al pensamiento”. Este cambio de perspectiva es más espiritual que intelectual.
Con esta nueva perspectiva de la creación, comenzamos a recordar nuestra verdadera naturaleza. A medida que la memoria mejora y que las implicaciones de la evolución y de la ecología son internalizadas y reemplazan anticuadas estructuras antropocéntricas en la mente, comenzamos a identificarnos con toda vida. De ahí resulta el darse cuenta de que la distinción entre “vida” y “sin vida” es una construcción humana. Cada átomo del cuerpo humano existía antes que la vida orgánica existiera hace cuatro mil mil millones de años. Uno podría incluso recordar sus existencias previas como mineral, como lava, como roca.
Las rocas contienen el potencial para combinarse en un bulto como este cuerpo. Somos las rocas danzando. ¿Porqué las miramos hacia abajo con ese aire condescendiente? Son ellas las que son la parte inmortal de nosotros.
Si nos embarcamos en tal viaje interior podemos encontrar, volviendo a la realidad consensual, que nuestras acciones en representación del medio ambiente son purificadas y fortalecidas por la experiencia.
Hemos encontrado aquí un nivel de nuestro ser que ni las polillas, ni el moho, ni el holocausto nuclear, o la destrucción de los bancos de genes, pueden corromper. Nuestro compromiso para salvar el mundo no es disminuido por esta nueva perspectiva, aún cuando el miedo y la ansiedad que eran parte de nuestra motivación comienzan a disiparse y a ser reemplazado por cierto desinterés. No actuamos solamente porque la vida está en juego, sino porque las acciones desde una consciencia desinteresada y más desapegada son más efectivas. Este desinterés o desapego tienen mucho en común con la meditación. Y puesto que la mayoría de los activistas no tiene mucho tiempo para meditar, esta perspectiva comienza a ser un sustituto efectivo. De hecho, más y más maestros de meditación están abrazando la “ecología profunda”.
Según Naess, “la esencia de la ecología profunda es hacer preguntas más profundas…. Nos preguntamos cuál sociedad, cuál educación, cuál forma de religión es beneficiosa para toda vida sobre el planeta como una totalidad”.
De todas las especies que alguna vez han existido, se estima que menos de una en cien existe hoy en día. El resto llegó a extinguirse porque, a medida que el medio ambiente cambia, toda especie que es incapaz de adaptarse, de cambiar, de evolucionar se extingue. Toda evolución tiene lugar en esta forma. De esta manera nuestro antecesor, un pez hambriento de oxígeno, empezó a colonizar la tierra. La amenaza de extinción es la mano del alfarero que modela todas las formas de vida.
La especie humana es una entre millones amenazada de inminente extinción a través de la guerra nuclear, el efecto invernadero, la destrucción de la capa de ozono, y otros cambios ambientales. Y mientras es cierto que la “naturaleza humana”, revelada por 12.000 años de historia escrita, no ofrece mucha esperanza de que podamos cambiar nuestras guerras codiciosas e ignorantes conductas, la extensamente más larga historia de los fósiles nos asegura que podemos. Somos ese pez y las miríadas de otros desafíos de la muerte a través de proezas de flexibilidad que nos son reveladas por el estudio de la evolución. A pesar de lo reciente de nuestra “humanidad”, se nos garantiza una cierta confianza.
Desde este punto de vista, la amenaza de extinción aparece como la invitación al cambio, a evolucionar. Después de un breve respiro desde la mano del alfarero, estamos aquí de vuelta otra vez sobre la rueda. El cambio que se necesita de nosotros esta vez no es alguna resistencia a la radiación, sino un cambio en la consciencia. La ecología profunda es la búsqueda de esa consciencia.
Seguramente la consciencia emergió y evolucionó de acuerdo a las mismas leyes que rigen todo lo demás, moldeada por presiones del medio ambiente. En el pasado reciente, cuando fue enfrentada a la intolerable presión ambiental, la mente de nuestros antecesores debe haber sido una y otra vez forzada a trascenderse a sí misma.
Para sobrevivir a nuestra actual crisis medioambiental, debemos recordar conscientemente nuestra herencia evolucionista y ecológica. Debemos aprender de acuerdo con Arne Naess a pensar como una montaña.
Si estamos abiertos a desarrollar una nueva consciencia, debemos hacer frente plenamente a nuestra inminente extinción (la última presión medioambiental). Jonathan Schell explica bellamente esto en su libro “El Destino de la Tierra”. Significa reconocer la parte de nosotros que se desvía de la verdad y se oculta en la intoxicación o en la hiperactividad, para no ver la desesperación de la especie humana que ya corrió su carrera de cuatro mil millones de años y cuya vida orgánica está sólo a un pelo de terminar.
Una perspectiva biocéntrica, el darnos cuenta que las rocas quieren danzar y que las raíces penetran más profundo que cuatro mil millones de años, puede darnos el coraje para enfrentar la desesperación y penetrar hacia una consciencia más viable, una que sea sostenible y armónica con la vida otra vez.
Traducido y extractado por Carmen Bustos de
John Seed.- Thinking Like a Mountain.-Heritic Books
Paella de Verduras y Cochayuyo con Arroz Integral

Paella
Ingredientes
Para cuatro personas
8 alcachofas
un buen puñado de algas cochayuyo
1 pimiento rojo mediano
1 pimiento verde
1 cebolla pequeña
1 cabeza de ajos
2 tomates pequeños
200 gramos de setas
200 gramos de champiñones
una taza de guisantes
200 gramos de tofu cortado en daditos
100 gramos de aceite de oliva virgen
1 cucharadita generosa de pimentón dulce de la Vera ahumado
azafrán
2 pastillas de caldo vegetal ecológico tipo Biocop
350 gramos de arroz integral redondo ecológico
tres veces el volumen que ocupa el arroz en agua desclorada
limones cortados para servir
Elaboración
Ponemos en remojo el alga cochayuyo que estará dividida en trocitos. Cortamos en fina juliana los ingredientes del sofrito, pimientos, cebolla y tomates, por separado y los reservamos. Las alcachofas las limpiamos de todas sus hojas duras, las cortamos por la mitad y las dejamos cubiertas de agua mientras seguimos preparando el resto de ingredientes. Limpiamos y cortamos en cuartos los champiñones y las setas. Pelamos y machacamos los ajos.
Comenzamos la paella elaborando en una paellera el sofrito, ponemos el aceite y cuando esté caliente añadimos los pimientos y la cebolla estofamos tranquilamente y cuando empiece a tomar color agregamos el tomate, damos unas vueltas más hasta que se funda en el aceite. Incorporamos consecutivamente las alcachofas y las algas cochayuyo, las setas y los champiñones, damos unas vueltas hasta que se seque todo el agua que puedan desprender las verduras. Añadimos el azafrán, los ajos machacados, el pimentón, y los cubitos de caldo y estofamos un par de minutos más. Agregamos el arroz, el tofu y los guisantes, mezclamos bien con el resto de ingredientes de la paellera durante dos minutos más. Vertemos el agua, repartimos bien y dejamos que cueza a fuego medio tapado durante unos 2o minutos.
Destapamos y dejamos seguir cociendo hasta que todo el caldo de haya evaporado otros 10 minutos más. Apartamos, tapamos y dejamos reposar 5 minutos antes de servir.

Consideraciones
Esta paella de verduras es una receta vegana interesante porque al emplear las algas cochayuyo da un toque apetitoso a mar por su sabor y por su consistencia similar a la de los calamares. Emplear arroz integral la hace más equilibrada desde el punto de vista dietetico porque posee un índice glucémico bajo con respecto al del arroz blanco.
Pan Integral de Espelta con Semillas

Pan de Espelta Integral
En esta receta hemos querido hacer un pan con harina integral de espelta 100%, a la cual hemos añadido unos puñados de semillas de girasol, lino, quinoa, mijo y amapola. El proceso de fermentación lenta en frigorífico permite que la masa levante de manera óptima y similar a los panes que tienen mezcla de harinas blancas.
Ingredientes
Para dos hermosos panes
800 gramos de harina de espelta integral ecológica
500 gramos de agua desclorada
10 gramos de levadura fresca de panadería
1 cucharadita de sal
80 gramos de mezcla de semillas
Elaboración
Primero hacemos un poolish con 300 gramos de harina, 300 gramos de agua y la levadura, mezclamos con un tenedor en un bol y dejamos fermentar, tapado con un plato, toda la noche en el frigorífico.
Después añadimos el resto de los ingredientes y amasamos suavemente durante unos 20 minutos, la masa debe ser tierna pero no debe pegar en los dedos. Hacemos una bola, la espolvoreamos de harina y la dejamos reposar en una fuente grande y profunda, tipo ensaladera, tapada con un plato, otra vez en el frigorífico durante 4 horas. Transcurrido este tiempo la masa habrá esponjado y aumentado de tamaño, sacamos de la nevera y dejamos atemperarse en la encimera de la cocina, sin tocarla, tal como la hemos sacado en su propio recipiente, una hora más. Transcurrida la cual, preparamos dos moldes untados ligeramente de aceite y espolvoreados de harina para que no se peguen los panes. Dividimos la masa en dos partes iguales y las colocamos cada una en su molde con las “costuras” hacia abajo y la superficie bien lisa. Esperamos que fermenten a temperatura ambiente durante una hora más, cubiertos con un paño de cocina. Un cuarto de hora antes de que termine el tiempo de reposo de la masa encendemos el horno para que esté bien caliente, a 220 grados. Hacemos un corte longitudinal en cada pan, no muy profundo, de un par de centímetros. Introducimos en el horno durante unos 40 minutos.

tipos de espelta
Helado Vegetal de Cardamomo y Agave

Helado de Cardamomo
Deliciosa y sana alternativa a los helados tradicionales. Es un helado muy bajo en calorías que ha sido endulzado exclusivamente con agave y que no contiene lácteos ni productos de origen animal. Al utilizar exclusivamente harina de maíz para la base esta receta es apta para celíacos.
Ingredientes
1 litro de bebida de soja
2 cucharaditas de semillas de cardamomo
4 cucharaditas de maizena
100 gramos de sirope de agave
30 gramos de aceite de girasol ecológico
Elaboración
Poner a calentar en una cacerola la bebida de soja con las semillas de cardamomo. Habremos apartado media tacita fría para disolver en ella la maizena. La incorporamos cuando hierva y damos unas vueltas hasta que vuelva a hervir, apartamos del fuego. Dejamos infusar las semillas de cardamomo, durante un cuarto de hora. Colamos la preparación y le añadimos el sirope de agave y el aceite de girasol, batimos con una batidora y vertemos en una fuente para que se enfríe. Podemos proceder a helarlo en una sorbetera o, si no la tenemos, podemos congelarlo por completo en cubiteras, y antes de servirlo triturarlo en un robot de cocina potente. Colocar en copas y servir regado de sirope de agave.

Bizcocho 100% Vegetal de Cacao y Agave

Bizcocho
Una alternativa a los bizcochos tradicionales, éste es sin huevos, sin lácteos y sin azúcar.
Ingredientes
una taza y media de harina, mitad integral, mitad blanca, de espelta (se puede hacer con harina de trigo)
un tercio de taza de cacao puro
una cucharadita de levadura
una pizca de sal
dos tercios de taza de néctar de agave
media taza de aceite de girasol
una taza de agua fría
una cucharada de vinagre
Elaboración
Mezclar todos los ingredientes batiendo suavemente menos el vinagre que se añade cuando ya la mezcla es homogénea. Mezclamos un par de minutos más y cocemos a horno suave 180 grados, durante media hora.

La Leche en Conexión con la Esterilidad
La Leche en Conexión con la Esterilidad
de Animal Rights Resource Site – Italiano
Un nuevo estudio sugiere que las mujeres que quisieran pero que no han logrado concebir un niño revisen el lugar que ocupan los productos lácteos en sus dietas. Un equipo de investigadores en los Estados Unidos y Finlandia ha informado que en lugares donde el consumo de leche es más alto, las mujeres tienden a experimentar una caída drástica de la fertilidad en relación con la edad.
Con la excepción de algunas poblaciones en el norte de Europa y sus descendientes, la mayoría de los adultos pierden la habilidad de digerir la lactosa (el azúcar de la leche). Ya que la intolerancia a la lactosa desalienta el consumo de la leche y otros lácteos ricos en galactosa- (un azúcar aparentemente tóxico para los óvulos humanos) la intolerancia resulta ser un beneficio, observan el ginecólogo Daniel W. Cramer de la Escuela de Medicina de Harvard y sus colegas.
Hace cinco años, Cramer relacionó el consumo de galactosa con un incremento en el riesgo de cáncer de ovario. Para descubrir si este azúcar también afecta a la fertilidad, su equipo comparó los datos de tasa de fertilidad de 36 países, con el consumo de leche per cápita, y la hipolactasia (la inhabilidad de los adultos para digerir la lactosa). En la edición de Febrero del American Journal of Epidemiology, reportaron una correlación entre el alto consumo de leche y una debilidad en la fertilidad, en mujeres con tan sólo de 20 a 24 años de edad.
La fuerza de esta asociación – y la velocidad de la declinación en fertilidad- crece conforme se estudian los grupos sucesivamente mayores en edad. En Tailandia, por ejemplo – donde el 98 por ciento de los adultos son hipolactásicos- el promedio de fertilidad en la mujer es de 35 a 39 es sólo un 26% más bajo del rango de edad pico (25 a 29). Por contraste, en Australia y en el Reino Unido, donde la hipolactasia afecta a sólo el 5% de los adultos, el promedio de fertilidad de los 35 a 39 años es un 82% por debajo de la edad pico.
Muchos factores – incluyendo costumbres, tasas de divorcio, uso de anticonceptivos, y nivel económico – afectan la fertilidad. Sin embargo, nota Cramer, el nuevo análisis “confirma demográficamente lo que hemos observado experimentalmente, cuando alimentamos a un ratón con cantidades elevadas de galactosa, y clínicamente, en mujeres con galactosemia (la inhabilidad de metabolizar galactosa). Las mujeres con este desorden, que tienen altas concentraciones de este azúcar en sus tejidos son estériles.
Este artículo apareció en Science News, de fecha 3/12/94.
El Papel de los Alimentos en la Lucha Contra el Cáncer
El papel de los alimentos en la lucha contra el cáncer
de Schweizerische Vereinigung für Vegetarismus (SVV)
Un cáncer comienza cuando una célula empieza a multiplicarse de manera desordenada. Esto se puede producir especialmente en la próstata, los pulmones, las mamas, el tubo digestivo. Esta célula se divide cada vez más, hasta convertirse en una masa que invade los tejidos vecinos. En un momento determinado, algunas células cancerosas se desunen para fluir rápidamente en otras partes del cuerpo. Este procedimiento se llama «metástasis».
En los países occidentales, un adulto de cada tres es atacado por el cáncer. Es un aumento importante con relación a los años anteriores y se trata de una situación muy diferente a la situación dominante en los países donde los hábitos alimenticios occidentales todavía no se han extendido.
El Instituto Nacional (americano) del Cáncer ha llevado a cabo un estudio para analizar en qué proporción el riesgo de padecer cáncer se debe, por una parte, a los factores genéticos y, por otra parte, a los factores que potencialmente se pueden controlar, como el tabaco, la alimentación, los rayos x, las radiaciones, etc. Según las estimaciones más fiables, del 80 al 90% de los cánceres se deben a factores medioambientales en la medida en que incluyen los hábitos alimenticios y el tabaquismo. El 30% de los cánceres se deben al tabaco, incluidos el cáncer broncopulmonar (pulmón), el cáncer de boca, el cáncer de garganta, el cáncer de riñón y el cáncer de vejiga. Además, hay casos (del 30 al 60%) que están causados por la alimentación. Los cánceres de próstata, de mama, de ovarios, de útero, de colon, de estómago e incluso el cáncer broncopulmonar (pulmón), entre los órganos más vulnerables, están relacionados con alimentos específicos que favorecen el crecimiento de células cancerosas. Algunos alimentos no son la única causa de los cánceres en estos órganos pero, asociados con una exposición a productos tóxicos, radiaciones, a una debilidad de orden genético y una vez más a otros factores, contribuyen en gran parte a éstos.
Los elementos que permiten determinar en qué medida los alimentos influyen en la aparición y en el desarrollo de un cáncer son resultado de varios tipos de estudio. Los investigadores han comparado las tasas de cáncer en diferentes países cuyos hábitos alimenticios difieren mucho, como Japón y Estados Unidos. Para separar los factores alimenticios de los factores de origen genético, se han propuesto estudiar la alimentación de personas que han dejado Asia para irse a vivir a Estados Unidos y que han adoptado unos hábitos occidentales en cuanto a nutrición. También han estudiado las dietas de enfermos de cáncer y las han comparado con las de otras personas de la misma comunidad. Entonces, se ha demostrado claramente que algunos alimentos favorecen la aparición del cáncer, mientras que otros ejercen una acción protectora.
Podemos utilizar estos datos para reducir los inconvenientes relacionados con estos cánceres en pleno aumento. Cuando se ha diagnosticado un cáncer, también disponemos de información sobre la acción de los alimentos sobre su desarrollo, lo que es de vital importancia cuando el objetivo de la persona atacada por la enfermedad es impedir su recidiva, liberarse de los dolores causados y aún más, reducir sus efectos dolorosos en la vida diaria. Sin embargo, sabemos mejor cómo los alimentos ayudan a prevenir la aparición del cáncer que precisar su acción una vez que se ha diagnosticado el cáncer; sin embargo, en los dos casos, se dispone de una suma considerable de datos precisos.
Los tipos de cáncer que están causados por determinados alimentos son los que sobrevienen en los órganos regidos por las hormonas sexuales, ya sea la próstata, las mamas, el útero y los ovarios, y los que están relacionados con la absorción de nutrientes, como el esófago, el estómago, el colon, el hígado y el páncreas. No obstante, se ha demostrado también que los hábitos alimenticios ejercen una influencia sobre la aparición de otros cánceres.
Cuando se ha diagnosticado un cáncer, el paciente debe trabajar con su médico para fijar el mejor tratamiento individual, incluyendo el importante papel de la alimentación. Ningún médico se siente cómodo para informar juiciosamente sobre sus enfermedades a nivel de alimentación, ya que la mayoría no han recibido una formación en este ámbito. En este caso, pueden aconsejarles consultar un dietista y familiarizarse con los conceptos que aparecen en este libro1 para integrar sus consejos nutricionales con otras recomendaciones.
Dr. Neal Barnard
Extracto (y traducido) de su obra «Foods that fight Pain», capítulo 10.
Referencias:
1. «Foods that fight pain», Neal Barnard M.D., Three Rivers Press, New York, N.Y., 10022, USA, 1998. ISBN 0-609-80436-7.
Edición en español: «Alimentos que combaten el dolor», Neal Barnard, Ediciones Paidós, ISBN 84-493-0645-0 – http://www.paidos.com/lib.asp?cod=57037
Horchata con Fartons Veganos y sin Azúcar

La presente receta es una depuración de las clásicas horchata de chufas y fartons, para convertirlas en libres de sustancias de origen animal, como pueden ser los huevos y a veces la mantequilla que suelen llevar los fartons, y el azúcar blanca que llevan ambos. También hemos preferido hacer los fartons con harina de espelta en vez de trigo. Para endulzar sin emplear azúcar hemos usado el néctar de agave.
Horchata de Chufas
Ingredientes
Para un litro de espesa horchata
250 gramos de chufas
30 gramos de néctar de agave
un poco de ralladura de limón
canela para espolvorear
1 litro y medio de agua filtrada
hielo picado para servir
Elaboración
Remojamos las chufas durante 24 horas. En un robot de cocina ponemos las chufas, la corteza de limón, el néctar de agave y medio litro de agua, trituramos hasta que esté muy fina la pasta, agregamos el resto del agua y colamos. Reservamos en el frigorífico y en el momento de servir lo hacemos sobre un vaso lleno de hielo picado hasta la mitad y espolvoreamos con canela.
Fartons
Ingredientes
Para 8 hermosos fartons
Una esponja de masa hecha con 30 gramos de agua, 50 gramos de harina de espelta blanca y 10 gramos de levadura panadera fresca. Hacer una pelota y dejar reposar cubierto con paño en el fondo de un bol hasta que triplique su tamaño.
Resto de la masa
125 gramos de harina integral de espelta
100 gramos de harina blanca de espelta
50 gramos de bebida de soja
75 gramos de agua filtrada o desclorada
una pizca de sal
25 gramos de aceite de girasol
20 gramos de néctar de agave
un poco más de bebida de soja para pintar los bollos antes de cocerlos en el horno
Elaboración
Una vez lista la esponja le añadimos el resto de los ingredientes y amasamos suavemente hasta conseguir una bola blanda pero que no se pegue en los dedos. Dejamos reposar cubierta con un trapo de cocina durante unos 40 minutos, o hasta que veamos que ha doblado su tamaño. Entonces formamos los fartons, dividimos la masa en 8 porciones semejantes, hacemos una bola con cada una, la alargamos en un óvalo y la enroscamos sobre si misma quedando un bastón fino y largo que crecerá luego al doble, la parte de unión de la masa la dejamos abajo. Una vez formados dejamos reposar otros 40 minutos los fartons, después los pintamos con bebida de soja y los cocemos en horno caliente a unos 220 grados durante 20 minutos.

Sushi: Temaki Vegano con Arroz Integral

Esta receta inspirada en la cocina japonesa tiene dos variaciones a nuestro modo de ver imprescindibles para conseguir que sea más saludable, una es eliminar el azúcar que suelen tener los ingredientes habituales, y otra es partir de arroz integral en vez de blanco. Los temaki son unos cucuruchos elaborados con alga nori y rellenos de arroz y otros ingredientes al gusto.
Ingredientes
Hemos elaborado 24 temakis
250 gramos de arroz integral cocido
12 hojas de alga Nori especiales para sushi
2 hermosas zanahorias
1 bandeja de setas
1 bandejita de pimientos verdes tipo padrón
1 paquete de tofu ahumado
1 chorrito de salsa Tamarí
salsa picante tipo Tabasco
un poco de aceite para saltear
sal
Elaboración
Cortamos los pimientos, las zanahorias y las setas en láminas y los salteamos levemente en el wok con muy poco aceite, por separado, salamos. Aliñamos el arroz que tenemos previamente hervido con el chorrito de salsa Tamarí y las gotas de Tabasco. Cortamos las láminas de alga Nori por la mitad, nos quedarán dos rectángulos de cada una. Colocamos una capa de arroz que ocupe medio rectángulo de nori, y sobre ella unas tiras de zanahoria, de setas y de pimientos, enrollamos como si fuera un cucurucho y con los dedos humedecidos en agua sellamos el final.
Están mejor preparados con antelación porque la nori se humedece con los ingredientes del relleno.

Lentejas Verdes del Puy

Ingredientes
500 gramos de lentejas verdes del Puy
una taza de salsa de tomate casera
30 gramos de aceite de oliva virgen
dos zanahorias
dos patatas pequeñas
agua filtrada
pimienta negra
sal
Elaboración
Sin remojo previo ponemos a hervir las lentejas verdes cubiertas de agua, añadiendo la salsa de tomate, las zanahorias y las patatas cortadas en fina juliana, y el aceite. Transcurrida una hora a fuego medio, e incorporando algo más de agua si nos hiciese falta, deben estar cocidas, entonces salpimentamos y apagamos el fuego.
Consideraciones
La Verde del Puy es una lenteja de origen francés y tiene denominación protegida. Es muy fina y sabrosa, su cocción es bastante rápida. Es menos harinosa que otras legumbres por eso añadimos la patata cortada muy fina para que espese el caldo de este potage. Posee una mineralización superior a otras lentejas y su color característico verde se debe a un pigmento azul que motea su semilla amarilla. Esto es apreciable cuando están crudas,

lentejas verdes
una vez guisadas se difumina y reparte por toda la legumbre.
La Ética del Comer
La ética del comer
por Peter Singer
Encontrado en:
http://www.uva.org.ar/eticadelcomer.html
Se ha predicho que el consumo mundial de carne se duplicará para el año 2020. Sin embargo, en Europa y América del Norte existe una creciente preocupación sobre la ética de cómo se producen la carne y los huevos. El consumo de ternera ha caído drásticamente desde que se conoció que para producir la así llamada ternera “blanca” (en realidad, rosa pálido), las crías recién nacidas son separadas de sus madres, deliberadamente se las vuelve anémicas, se les niega el acceso a forraje y se las mantiene en establos tan estrechos que no pueden caminar ni cambiar de orientación.
En Europa, la enfermedad de las vacas locas dejó impactada a mucha gente, no sólo porque hizo pedazos la imagen de la carne de vacuno como un alimento sano y seguro, sino porque se supo que la causa de la enfermedad fue la práctica de dar como alimento sesos y tejido nervioso de ovejas al ganado vacuno. Quienes ingenuamente creían que las vacas comían pasto descubrieron que el ganado vacuno obligado a comer en lotes de alimentación come desde maíz hasta pescado, residuos de pollo (incluidos sus excrementos) y desechos de los mataderos.
La preocupación sobre cómo tratamos a los animales está lejos de limitarse al pequeño porcentaje de personas que son vegetarianas y veganas, es decir, que no comen ningún producto animal. A pesar de los sólidos argumentos éticos del vegetarianismo, todavía no es una posición generalizada. Más común es la opinión de que se justifica comer carne, siempre y cuando los animales tengan una vida decente antes de que se los mate.
El problema, como Jim Mason y yo lo describimos en nuestro reciente libro The Way We Eat , es que la agricultura industrial niega a los animales incluso una vida mínimamente decente. Decenas de miles de millones de pollos producidos en la actualidad nunca salen al aire libre. Se los cría para que tengan apetitos voraces y engorden lo más rápido posible, y luego se los coloca en cobertizos que pueden contener más de 20.000 aves. El nivel de amoníaco de sus excrementos acumulados hace el aire tan alcalino que provoca picazón en los ojos y daña los pulmones. Cuando se los mata, con apenas 45 días de vida, sus huesos poco desarrollados apenas pueden soportar el peso de sus cuerpos. Algunos caen y mueren al poco tiempo, incapaces de lograr acceso a los alimentos o el agua; su destino es irrelevante para la economía de la empresa como un todo.
Las condiciones son peores (si es posible imaginarlo) para las gallinas ponedoras, embutidas en jaulas de alambre tan pequeñas que incluso si hubiera una por jaula sería incapaz de estirar las alas. Pero por lo general hay al menos cuatro gallinas por jaula, y a menudo más. En condiciones tan atestadas, lo más probable es que las aves más dominantes y agresivas terminen matando a picotazos a las gallinas más débiles de la jaula. Para evitar esto, los productores cortan los picos de las aves con una cuchilla caliente. El pico de las gallinas está lleno de tejido nervioso -después de todo, es su principal medio de relacionarse con su entorno- pero no se usan anestésicos ni analgésicos para aliviar su dolor.
Es probable que los cerdos sean los animales más inteligentes y sensibles que comemos normalmente. Al forrajear en un pueblo rural, pueden ejercitar esa inteligencia y explorar su variado ambiente. Antes de parir, las puercas usan paja u hojas y ramitas para construir un nido cómodo y seguro en el que cuidar a sus lechones.
Sin embargo, en las granjas industriales de hoy las puercas preñadas son mantenidas en cajas tan estrechas que no pueden darse vuelta o caminar más de un paso hacia adelante o atrás. Yacen sobre concreto, sin paja, hojas ni ninguna otra forma de lecho para sus crías. Los lechones les son arrebatados lo antes posible, para que puedan quedar preñadas nuevamente; su destino es no salir nunca del cobertizo, excepto para ser llevadas al matadero.
Los defensores de estos métodos de producción argumentan que son una respuesta lamentable pero necesaria a la demanda de alimentos de una población en crecimiento. Por el contrario, cuando confinamos animales en granjas industriales, tenemos que producir alimentos para ellos. Los animales queman la mayor parte de esa energía de los alimentos en el proceso de respirar y mantener tibios sus cuerpos, de modo que a nosotros nos llega una pequeña fracción -por lo general no más de un tercio, y a veces hasta un décimo- del valor nutritivo con que los alimentamos. En contraste, las vacas que pastan consumen un alimento que nosotros no podemos digerir, lo que significa que son un aporte a la cantidad de alimentos a nuestra disposición.
Es trágico el hecho de que países como China e India, a medida que se vuelven más prósperos, estén copiando los métodos occidentales y poniendo a los animales en enormes granjas industriales para suministrar más carne y huevos a sus crecientes clases medias. Si esto continúa, el resultado será un sufrimiento animal a una escala incluso mayor que la que hoy existe en Occidente, así como más daño al medio ambiente y un aumento en las enfermedades cardiacas y los casos de cáncer al sistema digestivo.
También será un sistema enormemente ineficiente. Como consumidores, tenemos el poder -y la obligación moral- de negarnos a apoyar métodos agropecuarios que son crueles con los animales y perjudiciales para nosotros.
Peter Singer es profesor de Bioética en la Universidad de Princeton y autor,
junto con Jim Mason, de The Way We Eat: Why Our Food Choices Matter.
Traducido del inglés por David Meléndez Tormen
Agradecemos la autorización para publicar este artículo a Project Sindícate
www.project-syndicate.org
INFORMACIÓN SOBRE EL CANCER DEL HOSPITAL JOHN HOPKINS (E.U.A)
INFORMACIÓN SOBRE EL CANCER DEL HOSPITAL JOHN HOPKINS (E.U.A)
http://reflexologiaparati.lacoctelera.net/post/2008/04/13/el-instituto-hopkins-habla-sobre-cancer
1. Every person has cancer cells in the body. These cancer cells do not show up in the standard tests until they have multiplied to a few billion. When doctors tell cancer patients that there are no more cancer cells in their bodies after treatment, it just means the tests are unable to detect the cancer cells because they have not reached the detectable size.
2. Cancer cells occur between 6 to more than 10 times in a person’s lifetime.
4. When a person has cancer it indicates the person has multiple nutritional deficiencies. These could be due to genetic, environmental, food and lifestyle factors.
7. Radiation while destroying cancer cells also burns, scars and damages healthy cells, tissues and organs.
9. When the body has too much toxic burden from chemotherapy and radiation, the immune system is either compromised or destroyed; hence the person can succumb to various kinds of infections and complications.
CANCER CELLS FEED ON:
LAS CELULAS CANCERÍGENAS SE ALIMENTAN DE:
B. Milk causes the body to produce mucus, especially in the gastro-intestinal tract. Cancer feeds on mucus. By cutting off milk and substituting with unsweetened Soya milk cancer cells are being starved.
C. Cancer cells thrive in an acid environment. A meat-based diet is acidic and it is best to eat fish, and a little chicken rather than beef or pork. Meat also contains livestock antibiotics, growth hormones and parasites, which are all harmful, especially to people with cancer.
E. Avoid coffee, tea, and chocolate, which have high caffeine. Green tea is a better alternative and has cancer-fighting properties. Water-best to drink purified water, or filtered, to avoid known toxins and heavy metals in tap water. Distilled water is acidic, avoid it.
H. Some supplements build up the immune system (IP6, Flor-essence, Essiac, anti-oxidants, vitamins, minerals, EFAs etc.) to enable the body’s own killer cells to destroy cancer cells. Other supplements like vitamin E are known to cause apoptosis, or programmed cell death, the body’s normal method of disposing of damaged, unwanted, or unneeded cells.
Buñuelos de Yuca

Ingredientes
Salen unos 20 exquisitos buñuelos rellenos
Para la masa
1 yuca mediana
30 gramos de bebida de soja
20 gramos de aceite de oliva virgen
2 cucharadas de harina de maíz fina
sal
Para el relleno
100 gramos de setas en láminas y salteadas con ajo, perejil, sal y pimienta
100 gramos de queso vegetal cortado a daditos
harina de maizena para envolverlos
aceite de girasol para freírlos
Elaboración
Pelamos la yuca, la cortamos en gruesas rodajas y la dejamos hervir con un poco de sal hasta que esté cocida, pero no pasada, al dente, unos 15 minutos. Escurrimos el agua, la deshacemos en trozos más pequeños retirando el nervio leñoso del centro y la pasamos a un robot de cocina o a una batidora, añadimos el aceite, la leche de soja, un poquito de sal, las dos cucharadas de maizena y trituramos hasta que tengamos una masa fina. Dejamos enfriar en el frigorífico durante unas horas, incluso hasta el día siguiente.
Tomamos porciones de la masa semejantes a una croqueta convencional, abrimos un hueco en el centro e introducimos el relleno, un par de láminas de setas y dos tres cuadraditos de queso, reestructuramos la forma y la pasamos por harina de maíz. Procedemos así con el resto de la masa y relleno. Los freímos en abundante aceite de girasol caliente hasta que estén dorados.
Consideraciones
Son unos buñuelos realmente deliciosos y fáciles de elaborar. Su consistencia interna es similar a una fina bechamel sin embargo no tienen ni harina ni leche y el sabor es delicadamente perfumado.
Pueden rellenarse de todo lo que se quiera, quedan muy bien las setas y champiñones previamente salteados, los quesitos vegetales, los tofus en sus diversas variantes, las algas, etc…
Al ser 100% vegetales y libres de gluten son aptos para veganos y para celíacos.





